Tratamiento de problemas de dolor frecuentes

Dolor neuropático



Síndrome de dolor miofascial

El síndrome de dolor miofascial está caracterizado por la presencia de puntos gatillo miofasciales, los cuales están definidos como “puntos hiperirritables en una banda tensa del músculo esquelético, que son dolorosos a la compresión, estiramiento, sobrecarga o contracción del tejido, que responde con dolor referido”. Estos son un factor común pero ignorado de contribución, causa y/o mantenimiento del dolor musculoesqulético. El tipo de dolor producido por puntos gatillo miofasciales, además de estar asociado a otros desórdenes de salud en muchas ocasiones, puede actuar de forma independiente y producir un patrón de dolor concreto y típico. Al dolor con este patrón se le denomina “dolor referido” y si bien los músculos no son las únicas estructuras que contribuyen a su producción, sí son las que lo hacen de manera más común. Además de dolor, pueden contribuir a la producción de otro tipo de síntomas como son la sensación de frío, rigidez, entumecimiento o falta de sensibilidad de una zona del cuerpo.

Normalmente, si se identifican los factores de perpetuación y mantenimiento de los PG, el tratamiento es sencillo y efectivo.

Síndrome doloroso regional complejo

Variedad de condiciones dolorosas de localización regional, posteriores a una lesión, que presentan predominio distal de síntomas anormales, excediendo en magnitud y duración al curso clínico esperado del incidente inicial, ocasionando con frecuencia un deterioro motor importante, con una progresión variable en el tiempo. La diferencia entre el SDRC I y SDRC II radica en la presencia en esta última de lesión de un nervio periférico (8).
El SDRC agrupa a una serie de entidades nosológicas, que tras daño o lesión, con presencia de dolor regional de predominio distal y alteraciones sensitivas, se acompaña de alteraciones cutáneas, cambios de temperatura, disfunción vasomotora y edema; y todos ellos exceden en magnitud y duración al curso clínico que presuponía la lesión inicial, y muestran una progresión variable en su evolución a través del tiempo. Debiendo haberse descartado siempre otros diagnósticos (9). Mantienen en común su mecanismo fisiopatológico, etiología, clínica, radiología, escintigrafía y biología. Su clínica se caracteriza por dolor, trastornos vaso y sudomotores, retraso en la recuperación funcional, trastornos tróficos y en ocasiones repercusiones psicológicas.
Con esta nueva definición se trata de poner de manifiesto que estos pacientes no siempre responden al bloqueo del sistema simpático, así mismo hay otras entidades donde puede haber una hiperactividad del sistema simpático sin que por ello sean un SDRC.